Escaladas



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Una seguidilla de amenazas (“promesas” de intensa infelicidad, inminencias catastróficas), escaladas en quince días, exageran tanto la noción del tiempo transcurrido como una seguidilla de igual frecuencia y densidad pero de promesas de felicidad o placer (“la inminencia de una revelación que no se produce”, dice Borges que es el arte, tal vez sin prestar atención a lo adecuado de la definición para el erotismo). Para decirlo de otro modo y a otra escala: salvando las distancias y obviando las direcciones (opuestas de tan divergentes), una ruleta rusa puede dilatar tanto nuestro registro del tiempo como un buen striptease. Lo antitético de unos rasgos no quita lo similar de los otros, aunque la cruza entre la inminencia renovada del peligro y la del placer luzca algo esquizofrénica.

Al cabo de la quincena hay, ahí donde hay un descanso, una retrospectiva que se hace con la expectativa de remontarse a meses o incluso años (según la densidad de la serie: la frecuencia e intensidad de sus hitos) y se completa con la perplejidad y el asombro (pausa y primera reacción) de haber recorrido apenas quince días del calendario, que en la construcción distante de un edificio apenas se nota.

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Futurama, “El aguijón”.

Por supuesto, no es lo mismo esperar 15 días que recordarlos recién cumplidos. La velocidad del vuelo de las horas o los días de una situación es proporcional a la intensidad de nuestros deseos de permanecer ahí (velocidad alta: “Se me pasó volando; ¿ya terminamos?”) o de salir (baja: “Se me hizo de goma; ¿todavía seguimos?”); de recibir o de evitar la continuación de esa historia; de no abandonar ni perder el sueño o de despertar de la pesadilla.

Cuanto más intensa es la pesadilla, más tarde sentiremos que salimos de ella. Una intensidad igual pero placentera habría hecho que los 15 años de una agonía le parecieran a Fry 15 segundos (si pueden combinarse así, no debe haber peor desenlace de un placer ni mejor continuación de una agonía). En todo caso, no sería una exageración mayor que la otra, además de preferible.

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